La Navidad…
Des
de bien pequeña he esperado con ansia estas fechas. Me encanta la Navidad, el
ambiente que se respira y sobre todo el poder reunirse con la familia. En estas
fechas se respira amor, bondad, amabilidad, cordialidad…
Poder ver a toda la familia es lo
mejor que traen estos días. A lo largo del año no nos vemos mucho, la mayoría
no viven aquí por razones de trabajo o por estudios. Nos vemos siempre que
podemos, pero la Navidad es como la fecha clave para reunirnos. Es genial
verlos a todos juntos y felices.
Otra de las razones por la cual me
encanta la Navidad, es como ya he dicho antes, el ambiente que se respira allá
donde vas.
Tienes
la sensación de que a la gente le invade un sentimiento de dulzura, generosidad
y ternura que el resto del año no tiene.
Esa
es una de las grandes preguntas que me hago a mi misma. Por que yo también me
incluyo en esas personas que a lo largo del año no tienen el mismo sentimiento.
Tal vez sea por que son fechas especiales, vacaciones, tiempo libre, ver a todos
tus seres queridos, momentos especiales junto a ellos…
Hasta
a los más adultos les invade una inocencia propia de un niño pequeño.
Es verdad que el entorno que acompaña a la Navidad no
existe el resto del año, como por ejemplo, todas las calles, establecimientos,
casas y locales están decorados y preparados para recibir al nuevo año y para
celebrar estas fechas. Eso ayuda, quieras o no, a que nos conquiste ese
sentimiento propio de la Navidad. Por eso la espero con tanta ansia el resto
del año. Todos nos volvemos más generosos y bondadosos con las personas más
necesitadas, más cariñosos con todo el mundo. Nos asalta a todos la necesidad
de regalar algo a nuestros seres queridos, de sacarles una sonrisa.
En resumen, ¡¡Ojalá fuera Navidad todo el año!!

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